Trinidad. Cuba


Antonio y Mari, dueños de la casa familiar en la que nos alojábamos, nos recibieron con gran hospitalidad, deliciosa, igual que el sabor de los mojitos caseros que amablemente nos prepararon. Estuvimos sentados un largo rato en el patio interior de su casa colonial, lleno de columnas y vegetación. Antonio, gran conocedor del ron cubano (debido a sus muchos años trabajando en la materia) nos dio un pequeño curso sobre su elaboración. Tras una breve conversación sobre la vida trinitaria nos recomendaron visitar la Casa de la Música y sin pensárnoslo dos veces nos dirigimos hasta allí.

Paseando entre el silencio de sus calles, llenas de bullicio durante el día, pero dormidas durante la noche, pudimos contemplar las grandes casas coloniales, cargadas de ornamentación, columnas y hierro forjado. Su intenso colorido aún podía distinguirse a pesar de la falta de luz. Silencio, sólo se oían nuestros pasos en la carretera sin asfaltar. Poco a poco comenzamos a escuchar un murmullo de gente a lo lejos y seguimos su rastro convencidos de que nos llevaría hasta la Casa de la Música. Estábamos en lo cierto.

El vacío y el sigilo que nos acompañaban se convirtieron en un inmenso tumulto de gente charlando y bebiendo animadamente. Los camareros, con las bandejas repletas de vasos de ron y mojitos sorteaban, con una facilidad indiscutible, las piernas aglomeradas en una inmensa escalinata que hacía las veces de grada.

Localizamos un buen sitio y comenzamos a degustar el segundo mojito de la noche. Una veintena de focos iluminaron de pronto el improvisado escenario callejero. Eran las diez en punto y la orquesta comenzó a tocar. El graderío se levantó y se adueñó de la escena bailando al ritmo de las inconfundibles notas caribeñas.





3 comentarios:

  1. Topes de Collabte, Playa Ancón, El Valle de los Ingenios... sin duda el rincón más bonito de Cuba. Una elección genial, un blog muy original.

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  2. Lara me parece maravilloso que en tus instantes recorrieras cuba,soy d ela habana y aunqiue trinidad no es ede las ciudades que mas me gusta a mi tambien me dejo envolver por sus noches y su alegria...sé que al haber estado en trinidad tuvistes que estar cerca de topes de collantes algo así como estar cerca de las estrellas y pasar por varadero el mito de las playas cubanas...
    Enacantado de que puedas escribir mas sobre tus vivencias de viajes saludos.Jorge Luis

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  3. Lara lo has descrito tan bien que parece que hemos estado alli(sin conocerlo).

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